sábado, 23 de octubre de 2010

La ley del más Pobre

Padecer o morir en defensa de las ideas o creencias es la definición conceptual de martirio.
El 1º de Mayo se recuerda a los “Mártires de Chicago”, un grupo que encabezó la protesta de trabajadores que reclamaban una jornada laboral de ocho horas en 1886 en EEUU y que fueran condenados a la horca. En la mayor parte del mundo es el Día del Trabajador, en EEUU el trabajador y su lucha no cuentan, es el Día de la Ley…
El “Día de la Mujer” también tiene un origen similar: cerca de 150 mujeres murieron en el incendio de una fábrica textil a mediados del siglo XIX cuando reclamaban remuneraciones equiparadas con la de los hombres que realizaban la misma tarea.
Pero estamos hablando de historia. Si hasta parece sólo una idea romántica de lucha en busca de la emoción de darle un sentido a las fechas.
Sin embargo, aquí y ahora también tenemos muertos y fechas. Treinta y tres muertos en el país, siete de ellos en la Ciudad de Buenos Aires fue el saldo de los sucesos del 19 y 20 de Diciembre de 2001 que culminaron con la caída de Fernando De La Rúa. Kosteki y Santillán, el 26 de Junio de 2002 eran parte de una manifestación de desocupados que cortaron el Puente Pueyrredón en plena crisis. Sus muertes obligaron al Presidente interino Eduardo Duhalde a llamar a elecciones y a olvidarse de ser candidato.
Hace tres días otra vez un reclamo justo se cobra una vida. Más allá de partidos políticos, ideologías y grupos de pertenencia se trata de otra vida. Y ya no es romántico. Es deplorable.
En primera persona, estuve realizando la cobertura del conflicto desde sus inicios: cortes de vía, bloqueos de boleterías, “batucadas” en la estación Constitución. Siempre había “grandotes” agrupados para amedrentar a los manifestantes y muchas veces, directamente fueron a increpar o a disuadir (término suave, si se quiere) a los líderes de la protesta de trabajadores despedidos o tercerizados del ex Ferrocarril Roca que pedían igual remuneración para igual tarea. Paradójicamente, el día del asesinato de Mariano Ferreyra estaba en el Senado de la Nación siguiendo la aprobación del proyecto de Restricción y Control de Armas. Tarde se acordaron. Hubo un “descontrolado” que usó una para matar y herir sin “restricciones”.
Norma Morandini es Senadora Nacional por Córdoba, pero primero es Periodista. Me dejó una reflexión que muchos conocen pero repiten sin sentido: “Cuando impera la violencia, pierde la política”. Justamente la política se desarrolló para dirimir las diferencias en el diálogo, para terminar con las guerras, para que las únicas armas que perduren en la lucha sean las palabras. Las palabras no matan a nadie pero pueden ganar un conflicto con argumentos. Lamentablemente, hay muchos que no entienden o no quieren utilizar las palabras porque se ven derrotados. Incluso muchos que comprenden el valor de las palabras, gritan porque no saben utilizarla.
Sin embargo, los que siempre piden a gritos Justicia, aún valorando la palabra y su significado, son los últimos en encontrarla. Por que son los más desposeídos, los más precarizados, los más desamparados. Los únicos que siempre están obligados a cumplir la ley, la ley del más pobre.

sábado, 9 de octubre de 2010

Para poner un poco de Juicio

En algún momento hablamos del Estado Moderno como un regente de derechos y deberes, basado en una burocracia administrativa de profesionales y técnicos encargados de chequear el cumplimiento de las normas o leyes acordadas por los miembros de ese Estado: sus habitantes.
Hoy, esa burocracia suma clientes pero elimina mano de obra especializada ¿Cómo? Con tecnología.
Y sino pregunten a la Señora Presidente que utiliza la herramienta del Twitter como una ametralladora Uzi de párrafos de dos líneas y media, escupiendo un Tweet tras otro, cual vainas que descartan la ojiva de frases reacomodadas intentando puntería discursiva.
Hace un par de días, desde Alemania, volvió a pegarle al Poder Judicial que no accede a las requisitorias del partido de gobierno. Se quejó de la “justicia cautelar”, y con razón ¡Con toda la razón! ¿Cautela con qué o con quiénes? ¿Con la trampa? ¿Con los que delinquieron desobedeciendo las leyes que todos aceptamos? ¿Con los que roban y matan? ¡La cautela la tenemos que tener nosotros que salimos a laburar todos los días sin saber si llegamos al trabajo –mataron a un chofer de colectivos esta semana- o si volvemos a casa –asesinaron a un modelo en la puerta de la vivienda de su novia-!
Sin embargo, la embestida del oficialismo contra la Corte o sobre los Jueces se contradice desde la propia raíz. El principal argumento es que a los jueces no se los elige y por lo tanto no pueden decidir sobre si sirve o no una nueva norma o ley, aprobada por un poder electo. ¡Otra vez estamos de acuerdo!
Ahora, la contradicción.
Desde la reforma Constitucional de 1995 (hace 15 años nada menos) no se cumple con varios de sus artículos:
El 24 dice “El Congreso promoverá la reforma de la actual legislación en todos sus ramos, y el establecimiento del juicio por jurados.”
Esa normativa que ordena nuestra constitución, devolvería la Justicia a las manos del pueblo, que estaría involucrado directamente en la impartición de justicia, de modo transparente.
En 2005 (diez años después de la Reforma de Rosario), fue la Provincia de Córdoba la primera en incorporar esta figura Constitucional, con un gobierno del mismo color político que el actual.
Pero más allá –o más acá-, desde 2007 descansan en el Congreso Nacional (muchos también desde antes) varios proyectos de Ley para el establecimiento de Juicio por Jurados; y el que más chance tenía de llegar al tratamiento pertenece a la entonces Senadora ¡Cristina Fernández de Kirchner! Quien en aquel momento era la Presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado y Esposa de quien era el Presidente de la Nación en funciones Néstor Kirchner.
Sin embargo, desde ese año y hasta la derrota electoral del Junio de 2009 y el cambio de conformación en el Congreso Nacional, el Gobierno contaba con mayoría absoluta en ambas Cámaras. A pesar de ello, no insistió en la aplicación de la Constitución para realizar una verdadera Reforma Judicial e instalar la figura del Juicio por Jurados como una forma de darle al Pueblo la posibilidad de juzgar a los que vulneran las leyes, de la misma manera que califica a sus dirigentes políticos cuando los castiga en las urnas electorales. Ni en Comisiones tuvo tratamiento el Proyecto.
Está Bien. Esto implicaría renunciar a una “justicia jurídicamente perfecta”, ya que un jurado nunca será ni erudito ni jurisconsulto como puede serlo un juez. Pero de la tensión que se produce entre el poder y el ciudadano que reclama justicia, surge en el juicio por jurado la garantía de justicia que es reclamada por todos los actores.
Además, otros dos artículos de la Constitución se refieren a esta modalidad: el 75 inciso 12 y el 118; ambos definen cómo y cuándo deben realizarse los Juicios por Jurados
Los argumentos pueden ser interminables a favor de esta normativa ya que lograría transparentar proveyendo los medios para objetar y discutir las normas y valores de la comunidad en el procedimiento judicial, brindando la oportunidad de legitimar el sistema de justicia al permitir a los ciudadanos validar las leyes aplicándolas en casos específicos.
¿Qué es lo que no permite a la dirigencia política en uso de una banca, lograr un acuerdo para que se cumpla con un mandato Constitucional que se ha dejado afuera desde hace 15 años? ¿Quiénes les atan las manos? ¿Qué intereses existen en las corporaciones judiciales, políticas y empresarias para que no se cumpla con la Carta Magna? ¿Quién puede explicarlo? ¿Quién argumenta? ¿A quién le van a echar la culpa ahora? ¿Al oficialismo, a la oposición?
El mismo día en que la Señora CFKArgentina se despachó vía Twitter contra la “Justicia Cautelar”, yo –que también utilizo el Twitter, aunque en menor medida- decidí utilizar mi Tweet Número 200 (Tweet bicentenario, me acotaron) para responderle a nuestra Primera Mandataria, y decía: “Sra. Presidente. A los jueces los elige la política, no la ciudadanía.” Siga participando…

sábado, 25 de septiembre de 2010

La Revolución de la Izquierda y la Derecha

En la Francia de 1789, una clase con representación política decidió revolucionar las formas de Poder y eliminar el “derecho divino” de pertenencia a una Casta, para instaurar la “propiedad privada” y el concepto de economía como determinante histórico social.
Esta clase, la Burguesía, conformó el llamado “Tercer Estado” (después de la Realeza y la Nobleza), comenzando a tomar las decisiones en una nación que dejaba de ser monárquica para comenzar a ser una república en su etapa embrionaria.
Toda la Burguesía era revolucionaria -aunque con matices- respecto de la Monarquía. Todos querían erradicarla, terminar con los privilegios de las castas. Y también la mayoría de los burgueses no querían que los estratos más bajos de la sociedad tuvieran los mismos derechos que ellos. Revolucionarios en busca de privilegios propios.
Es en este marco en el cual surge la denominación o división entre Izquierda y Derecha. La Asamblea Nacional (Sólo representada por la Burguesía –Ellos se consideraban la Nación-) tenía entre sus representantes a dos clubes (origen de los partidos políticos): Los Girondinos –por pertenecer a una burguesía acomodada de la zona de la Gironda, al sur de Francia- y los Jacobinos –generalmente parisinos profesionales y comerciantes llamados así porque se reunían en el Convento de los Jacobinos para sus mítines políticos-. Los primeros se ubicaban en el sector Derecho de la Asamblea y los segundos, en el Izquierdo; por eso, para dar la palabra, quien presidía la Asamblea se refería a la Izquierda o a la Derecha. Quienes estaban a la Derecha eran “moderados” por lo que se los tildó de conservadores, mientras quienes estaban a la Izquierda eran más “radicales” y por tanto más progresistas. De allí la sinonimia de nuestros tiempos.
No hay mucha diferencia entre aquello y esto, entre la historia y el presente en cuanto al egoísmo humano. Izquierda y derecha pertenecen al mismo cuerpo y muchas veces no se sabe con cual de las dos patea mejor, si es ambidiestro (o ambisiniestro), si patea con las dos o gambeta con una y hace el caño con la otra.
A veces se confunde y esta sinonimia de la que hiciéramos referencia dos párrafos atrás, pareciera no tener ningún sentido. Si el ejemplo fuera “violencia y autoritarismo”, no habría ninguna margen de error e, indudablemente, se trata de una estructura de “Derecha”. Sin embargo, existieron Mao y Stalin, y hoy existe Chavez. Si razonáramos un segundo, “violencia y autoritarismo” no son buenos de ningún modo, más allá de Izquierdas o Derechas. Entonces… ¿Cuál es la diferencia entre Izquierda y Derecha? Parece que sólo una ubicación espacial. Lo que no encuentra espacio concreto es el “Sentido Común”, ese en el que concuerdan la mayoría de la gente. Y no hablo del 50 más uno por ciento, mayoría es casi una totalidad.
La historia la escriben los que ganan, pero nunca gana la gente, nunca las mayorías. Sin embargo, los que la escriben porque ganan, ganan gracias a las mayorías.
Los proyectos políticos que triunfan y sus dirigentes responden a intereses corporativos. Cuando una parte importante de esos intereses, o las promesas de responder a esos intereses, se compatibilizan con los de la mayoría de la gente, llegan al Poder. Pero aquellas inquietudes de las clases dirigidas que son conflictivas o pueden poner en tensión los intereses de las corporaciones que representan los dirigentes en el Poder, se corporizan en la opinión pública, deja de haber compatibilidad y confrontan con intereses de otras corporaciones que, a partir de sus dirigentes, buscan el acceso al Poder para responder a sus señores, utilizando las mismas promesas que sus antecesores.
Así hemos escuchado e intentado comprender conceptos o frases como “Revolución Productiva”, “Justicia Social”, “Redistribución de la Riqueza”, “Con la Democracia se Come, se Educa y se Cura”, “El que apuesta al Dólar, pierde”, “Trasvasamiento Generacional”, “Ingreso Universal a la Niñez”, “Somos el Primer Mundo”,
“La Argentina es un país condenado al éxito”, “La casa está en orden”, “Si quieren venir que vengan que les presentaremos batalla” e infinidad de aforismos discursivos floridos para endulzar oídos de ingenuos creyentes de verdades de un minuto.
En las grandes potencias, además de priorizar la educación como apuesta al futuro de prosperidad (saben que sin inteligencia no hay progreso), suelen alternarse representaciones políticas más o menos conservadoras, o más o menos progresistas (Léase Demócratas y Republicanos, Conservadores y Laboristas, Popular y Socialista, y pueden seguir las firmas). Sin embargo, las naciones siempre tienen el mismo rumbo: avanzar mejorando hacia el futuro.
Hoy hay muchas derechas y muchas izquierdas. Izquierdas que funcionan como derechas o al revés. El hombre tiene hemisferios, el planeta tiene hemisferios. Sin extremismos ni acusaciones berretas. El mundo sigue girando y, según en qué lado quieras pararte con “Sentido Común”, la Revolución será de Izquierda o Derecha, de ambas o no será Revolución.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Paga el que sigue

¿Quién de ustedes se acuerda de la película Cadena de Favores? Soberbias actuaciones de Kevin Spacey, Helen Hunt y Haley Joel Osment (el chico de Sexto Sentido) sobre la idea solidaria que surge en un niño de hacer favores a tres desconocidos, que –a su vez- se comprometían a hacer lo mismo con otros tres, dejando en el aire la frase “Paga el que sigue”. Más allá de discernir entre culpas y responsabilidades, se planteaba la tarea de los mayores por forjar en las futuras generaciones la idea del compromiso por el cambio (no del espacio político que lleva ese nombre, ¡eh!), por mejorar lo que se salió del cauce a partir de una idea sencilla.
La creatividad en la búsqueda de soluciones a problemas complejos, era el principio objetivo de la política educativa hacia la apatía de los preadolescentes por el futuro. No vamos a hacer un planteo filosófico acerca del sistema educativo argentino (ya que a la vista de todos está expuesto su diagnóstico) pero sí de esa idea, que al igual que en el film referido, flota en el ambiente: “Paga el que sigue”.
Lamentablemente aquí no tiene que ver con solucionar inconvenientes que otros no pudieron solucionar o con el altruismo de hacer favores, sino con expiar culpas de lo que no se puede o lo que no se va a hacer. Y, de este modo, parecemos atrasar treinta años. “El que sigue” llega treinta años después, media vida o un tercio de vida después (según cuál sea nuestra expectativa de vida). Los Gobiernos plantean como política de Estado la resolución inmediata de algo que pasó hace tres décadas como si lo que estamos viviendo hoy fuera directamente consecuencia de aquello, utilizando paliativos para lo que ocurre ahora. ¡Ojo! No digo que no hay que corregir, juzgar y condenar las inmoralidades y dejarlas impunes. Es más que necesario hacer justicia. Lo que es inconcebible es que las inmoralidades de hoy las “pague el que sigue”
Chistian Ferrer, un loco lindo y anarquista que fuera profesor mío en la UBA, explicaba con voz grave y susurrante la idea de progresión como la suma de un número más el mismo número, y realizando la misma operación con cada resultado obtenido progresivamente. Siempre el doble del número resultante. De ese concepto matemático surgió la idea político-económica de progreso: Siempre sumar el doble. Progreso implica futuro, proyección, planificación común, idea de logro.
Ahora… ¿Cómo se compatibiliza la idea de “Progre” con el revisionismo del pasado sin tener en cuenta el presente? ¿La progresión es sobre el pago del que sigue?
¿Cuánto hace que no se acuerda un proyecto de país? Escuchamos debates “de cuarta” en Congresos y Legislaturas en los que, el fondo de la cuestión es quiénes hablan primero y por cuanto tiempo. Y, durante los supuestos discursos de fundamentación, menos de la mitad de los integrantes de las Cámara están presentes escuchando las argumentaciones. Las posiciones están tomadas y son irreductibles. No hay debate, hay exposiciones con decisiones adquiridas previamente en las roscas de despacho o de pasillo.
¿Cómo se pueden consensuar aspectos comunes para un Proyecto de País de esta manera? Y nadie cede un centímetro (o un centavo). La confrontación es total. La guerra es total pero la sangre que corre es ajena. La dirigencia está a salvo buscando la manera de mantener su espacio de poder, cuando no de ampliarlo.
La idea de progreso sigue siendo para unos pocos que no pertenecen a la clase pobre, media pobre, clase media ni media media. El progreso siempre es de los mismos y cuando parece que viene un tiro para el lado de la justicia, hay tufillo a trampa.
Echar la culpa es el deporte predilecto, y si el supuesto culpable ya no está, mejor.
Siempre me pregunto ¿Vivirá Menem el tiempo suficiente para ser juzgado por sus delitos?¿De la Rua?¿Duhalde?¿Kirchner? ¿Qué tan responsables son? Calzarse la banda y el bastón y sentarse en el Sillón de Rivadavia no debe ser tarea fácil ¿de acuerdo? Estar al frente de algo no es tarea fácil y es plausible de errores. Pero pocos padres educan a sus hijos sin ideas convincentes (pueden ser malas o buenas, pero creen que son lo mejor y más valioso para ellos). Allí radica la responsabilidad del poder: en el poder hacer sin esperar que “pague el que sigue”. Hagan el favor.

sábado, 28 de agosto de 2010

La Era del Medio

Si no se quisiera controlar la información ¿para qué se arma una ley de medios? ¿para qué se construye un informe sobre una empresa de medios?. Si la Justicia es independiente ¿por qué no se denunció -desde el principio- judicialmente a las empresas de medios que están fuera de la ley? ¿por qué no se presentaron las pruebas directamente a los jueces?
A los dirigentes políticos que deben controlar desde el Estado, los elegimos nosotros con listas que arman ellos con empresarios cercanos. Y a los jueces los eligen los dirigentes políticos ya que sus pliegos deben ser aprobados por las Legislaturas. Los únicos que confiamos en soluciones que nunca llegan somos los votantes, que estamos como el “loco” del futbol: siempre al medio y viendo como se pasan la pelota…

La función principal del Periodista es la de brindar al público las herramientas necesarias para que éste pueda construir un panorama de lo que pasa a su alrededor; con información, antecedentes y posibles consecuencias; ofreciéndole el desarrollo de los hechos y, de este modo, reconocer como influyen en su vida, en su cotidianidad.
Esto no es una definición ni una sentencia, sino una expresión de deseo. Pero a la vez, es reconocer para que estamos dentro de la estructura social, saber por qué este oficio se ha profesionalizado y existen infinidad de Centros de Estudio, Institutos, Facultades y hasta Universidades que se dedican a enseñar esta disciplina; y en nuestro país, existen alrededor de 15 mil periodistas y una cantidad similar de estudiantes de Carreras orientadas a la Comunicación.
Una de las tareas más importantes de los Periodistas es determinar que es más importante -dentro de todo lo importante- como para ser informado o transformarse en noticia. A esto se denomina AGENDA.
Por supuesto que aquí se mostrará la visión del periodista, una parcialidad en la toma de decisiones sobre los temas de la Agenda; para lo que deberá tener en cuenta el interés común, el sentido común y el conocimiento de la coyuntura y los antecedentes que hacen que estos temas adquieran relevancia y –por lo tanto- tratamiento.
Pero… ¿Está mal que tome estas decisiones? ¿Que marque el rumbo temático de los acontecimientos que preocupan?
Cualquier Profesional toma decisiones sobre lo que debe hacer quien lo consulta: Un Médico decide sobre la medicación o el tratamiento de un paciente; un Abogado, sobre la estrategia de defensa o acusación en un tema Judicial; un Financista, sobre dónde y cuándo invertir y en qué invertir; un Arquitecto, sobre diseños y materiales. Puede aceptar sugerencias, ideas, acotaciones; pero es su conocimiento el que le permitirá tomar las decisiones en última instancia.
El Periodista es eso: un Profesional de consulta sobre información de toda índole; y la decisión acerca de la credibilidad y fiabilidad del periodista se la da el público que lo sigue, como un cliente de cualquier Profesional. De hecho, paga por recibir información: compra el Diario, paga Internet, Cable o factura de Electricidad.
Ahora… ¿Cuántos Profesionales trabajan en forma independiente? La mayoría lo hace como empleado de una Empresa que –generalmente- pondera la ganancia o el rédito más allá del tipo de Compañía de la que se trate: constructora, financiera, de salud o de medios. Es allí donde se plantea de necesidad de “cintura”, para que la requisitoria empresaria sea compatible con las decisiones profesionales del servicio que se debe brindar.
Y acá empiezan los problemas.
En primer lugar, la mayoría de los propietarios de los grandes Medios de Comunicación en nuestro país y en el mundo no son Profesionales de la Comunicación, son Empresarios que –además- tienen medios de comunicación. El ejemplo más claro es de del Grupo Clarín, fundado por un periodista pero transformado, con el devenir de la historia, en una empresa cuyo principal ingreso tiene que ver con los servicios (Cable e Internet). O el Grupo América, cuyos propietarios son empresarios de otros rubros o dirigentes políticos. Esto genera el choque entre el deber ser y la búsqueda de ganancias.
La Agenda sufre la influencia de los anunciantes sobreponiendo el interés económico de la empresa por encima de las necesidades informativas.
Y en el lugar más peligroso, está la influencia de la política (que, por supuesto, tiene una raíz económica) que permite que la decisión de la Agenda de temas relevantes la defina el operador político más hábil en connivencia con el dueño del medio y –muchas veces- con la anuencia de periodistas (esta vez con minúscula). Así, como público, muchas veces creemos que temas como Papel Prensa, la comisión investigadora de Macri y las escuchas, la coparticipación del impuesto al cheque o la inmortalidad del cangrejo son los temas que preocupan a la sociedad por sobre la pobreza y el hambre, la inflación, los salarios o la educación. ¿Pero importan realmente a la gente? ¿qué le interesa a la gente? ¿qué espera de los Periodistas y de los medios?
Pocos son los Periodistas que se han arriesgado a transformarse en empresarios de la comunicación y, a la mayoría no les ha ido de maravillas. Siempre sobreviven a la penuria y generalmente son exitosos como periodistas pero necesitaron de inversores de otra índole para generar el Medio. Los ejemplos de Héctor Ricardo García, Jorge Lanata o Daniel Hadad muestran un abanico de este modelo empresario: O se funde o ser alía con alguien que ponga la plata. Y por lo tanto, a que la mordaza lo persiga para que construya la Agenda de algunos para dejar de lado la Agenda de Todos.
Poniendo al costado la Era del Medio para transformarla en la Era del Miedo.

sábado, 14 de agosto de 2010

Cuestión de Vida

“¿Cuándo se es persona para el Derecho? La ley dice que una persona es un ser capaz de adquirir derechos y obligaciones. Un feto puede adquirir derecho si nace vivo y es viable, pero no puede adquirir obligaciones. Todavía no hay persona. Es parte de la mujer y somos las mujeres las que tenemos que decidir sobre nuestro cuerpo”, dijo hace apenas unos días la Ministro de la Corte Suprema de Justicia Carmen Argibay.
Mientras tanto, en el Congreso Nacional se volvió a negar la posibilidad de que la Fertilización Asistida forme parte del Plan Médico Obligatorio y, por lo tanto, que las Obras Sociales y Prepagas hagan frente a los gastos que genera la imposibilidad de tener hijos.
Los dos temas se dieron cita en la agenda de cuestiones políticas de estos días. Pero lo más extraño es lo diametralmente opuestos que se tornan estos proyectos: Uno busca interrumpir lo que el otro pretende lograr. Y en el medio, algo indefinido científicamente: El concepto de Vida.
Y también desde la Ley. De vida de quién: de la madre, del hijo, del feto, del padre, del que puede, del que no puede, del que tiene derechos, del que tiene obra social, del que tiene dinero. ¡¡¡Ups!!! Otra vez el dinero en todo esto… ¿Cuánto cuesta la fertilización asistida hasta que no falla? ¿Y hasta cuántas veces se puede intentar? ¿Cuánto cuesta un aborto? ¿Y uno sin riesgos? “Todo es cuestión de plata” dice el viejo León.
Sin embargo, el debate sobre cuestiones de vida se torna tan liviano que resulta vergonzante. Una Jueza de la Corte dice que el derecho considera persona al que adquiere derechos y obligaciones y deja de lado incluso a un bebé. Feto o bebé es un apéndice de la madre, no es persona. Empiezo a temerle a la ley y quienes ostentan el poder de aplicarlas. Quizás pueda clonarme ya que puedo decidir sobre mi cuerpo.
Por otra parte, el otro punto fuerte de la discusión es que –en nuestro país- se realizan 500 mil abortos por año en forma clandestina y que siete mujeres por hora asisten a hospitales o sanatorios por sus consecuencias, en algún punto del país. Gravísimo, no tengamos dudas. También en el país hay un millón de armas ilegales y no por eso se piensa en habilitar su uso civil indiscriminado.
En el otro tema, considerar como enfermedad la infertilidad es un tema que tiene un debate en el que las corporaciones médicas privadas parecen imponer las reglas y el costo es el impedimento. En cualquier momento nos vamos a enfermar por no tener dinero para no enfermarnos.
Pero, a entender de la dirigencia política argentina actual, la ley no es regla o norma, es solamente un paliativo para “aguantar algo que ya se fue de madres” porque hubo cosas que no se pensaron antes. O que sí se pensaron pero no era “indispensable” regularlo en aquel momento: Hay que esperar a que explote todo para establecer un atenuante, instituir un criterio que morigere los efectos de la destrucción. Así escuchamos lemas como “Penas más duras”, “Bajar la edad de imputabilidad en menores”, “Legalizar el consumo de drogas”, entre otros que pelean por ser cumbre progresista o bastiones de la derecha; mientras la “gilada” (sin laburo, sin educación, sin proyectos, sin futuro) mira por tele como cincuenta tipos arman shows de debates y confrontaciones que no llegan a ningún lado… porque ahí es adonde hay llegar.
Las cuestiones de fondo de lo que nos afecta no tienen discusión. No existen políticas de Estado, sino de Gobierno. Pero no de este gobierno, de todos: Nacional, Provinciales, de este período, de los últimos años.
Aborto y fertilización deberían estar en el mismo nivel de debate y al alcance de toda la sociedad para que pueda pensarlos y expresarse al respecto.
Sin embargo, todos dicen llegar con la receta mágica y nos están haciendo desaparecer. No se dan cuenta que es una cuestión de vida.

sábado, 7 de agosto de 2010

Condenados sin Condena

Jeremías Bentham reflejó, desde la filosofía, lo que estaba ocurriendo en la sociedad de su época (el siglo XVIII): La génesis del Capitalismo y la necesidad del Capital de vigilar todo en función del Capital.
El “Panóptico” era la posibilidad de generar la sensación de estar constantemente vigilado y, de este modo, prevenir el ataque al Capital. El Panóptico consistía en una especie de edificación concéntrica, con una torre central en la que el vigilador que estaba en ella, se encontraba oculto y por lo tanto, los que permanecían en la base, no podían distinguir si eran vistos o no. Esta idea utilitaria fue el modelo de la cárcel moderna, pero también de las escuelas, los hospitales, las iglesias, las fábricas… de la idea de “Nación”: Quien estaba arriba podía ver todo, vigilar todo.
Pero el mismo Capital fue el iniciador de la decadencia y destrucción del modelo. El dinero y la riqueza pueden comprar todo, incluso al que vigila.
Hoy, inmersos en un sistema del cual no podemos prever su techo, el dinero es el nuevo Dios, el nuevo Ídolo, el nuevo Creador, el Hacedor de Todo. Y el que tiene mucho, quiere mucho más y el que no lo tiene, quiere tener lo que tiene el otro. Y todos pedimos que se vigile para que no saquen lo que tenemos.
Pero antes; primero, hace tiempo, nos dejaron de dar lo que nos corresponde. Lo que escuchamos hasta el hartazgo en forma de promesa, de expectativa, de esperanza. Sin embargo, permitimos que todo siga su curso dejando que la dirigencia que elegimos cada dos años degrade la Educación, la Salud, el Trabajo -que eran los valores de la sociedad del progreso- para crear violencia, inseguridad, maldad porque el valor más importante de la sociedad actual es el Dinero y ,además, fácil. Sin trabajo, sin estudio, sin sacrificio.
Hoy estamos indignados por la muerte prematura de un niño que ni siquiera había nacido, que nació forzado por la violencia, a un mundo signado por la violencia que días después le quitó la vida. La Policía, la Justicia y la Política ya tienen a seis culpables. Pero hay más de quince millones de culpables: los que votamos, los que dejamos que sigan ostentando los espacios de poder los mismos dirigentes de siempre, los que ya tienen todo armado: Las estructuras, las bases, los discursos y las mentiras. En 2001 dijimos “que se vayan todos” y no se fue nadie. Parece que ni nos dimos cuenta. En poco mas de un año tenemos la oportunidad histórica de comenzar a revertir esto, de tomar conciencia de que una elección construye nuestro futuro y que cuesta mucho esperar la siguiente porque, como Carolina e Isidro, se nos puede ir la vida en la espera y terminar siendo Condenados sin Condena.